Fuga anastomosis en cirugías digestiva

Fuga anastomosis en cirugías digestiva

Fuga anastomosis en cirugías digestiva

La fuga anastomosis (fa) es una de las complicaciones más temidas en cirugía digestiva. Esta se define como una fuga de contenido luminal desde la unión quirúrgica de dos vísceras huecas. Dichos contenidos pueden derramarse a través de heridas o drenajes, o estar acumulado en el sitio de la anastomosis intestinal. 

Contexto

Son más de 50 definiciones las que se han introducido desde aproximadamente 1991 para la fuga anastomótica, sin embargo, no se encuentra una ampliamente aceptada. En 2015, un grupo internacional de expertos en cirugía gastrointestinal denominado International Multispecialty Anastomotic Leak Global Improvement Exchange (IMAGInE), definió en consenso a la fuga anastomótica como “un defecto de la integridad en una unión quirúrgica entre dos vísceras huecas con comunicación entre el compartimiento intraluminal y extraluminal», clasificándose en A, B o C según las necesidades terapéuticas de la misma.

Indicadores clínicos/ síntomas

Puede convertirse en una combinación de indicadores clínicos como el dolor abdominal, fiebre, taquicardia, elevación de marcadores químicos, estudios radiológicos que demuestran colecciones líquidas o con gas, y los hallazgos intra-operatorios.

DIagnóstico

El diagnóstico puede ser relativamente sencillo al observar la salida de material intestinal a través del drenaje o herida quirúrgica, sin embargo, no es la manera más adecuada, entendiendo que puede ser muy tardío y da mayor oportunidad de avance a la fuga. Por ello es importante tener un diagnóstico temprano de la misma para un tratamiento exitoso y así disminuir las probabilidades de morbilidad y mortalidad. 

Factores de riesgo

Pueden dividirse en varios aspectos, en primer lugar, los relacionados con el paciente (hábitos alimenticios, desnutrición, obesidad, consumo frecuente de sustancias nocivas, enfermedad cardiovascular, leucocitosis, diverticulitis, etc), los relacionados con la cirugía (realización de anastomosis bajas, aporte sanguíneo, anastomosis sub-óptima, tiempo operatorio mayor a 2 horas, obstrucción intestinal, transfusión de sangre y sepsis, entre otras) y finalmente los factores relacionados con la experiencia del cirujano, la técnica quirúrgica y el entorno hospitalario.

La condición preoperatoria del paciente debe ser lo mayor optimizada posible, ya que los intestinos y demás partes durante la intervención quirúrgica deben ser tratados con mucho cuidado, y así lograr la menor pérdida de sangre posible. De esta manera, se realiza la construcción de anastomosis de una forma sana y estable, y finalmente se puede restaurar la integridad anatómica y la función biológica del tracto gastrointestinal.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *